“Ayer pensé en ti mientras venía
camino a Zapallar. Fue como si te hubieras aparecido con tu perita de chivo a
la moda y esos grandes ojos inundados de compasión”…. Así comienza este cuento
extenso de Simonetti que nos habla de la
añoranza hacia un personaje ya fallecido, la muerte originaria de un sinfín de
emociones vividas por el protagonista quien se envuelve en una sensación
incompleta, busca solventar su pérdida: “Yo ni siquiera había conseguido llorar
después de tu funeral. Cuando partió, la frustración me dejó clavado en esa
esquina…”
El título Amor Virtual, nos habla sobre una relación a distancia solventada
vía web, en dónde la comodidad de la homosexualidad se hace presente, “Era como
si estuviéramos en el mismo cuarto, ofreciéndonos mutua compañía en este
ejercicio solitario de la escritura.” Dada la soltura de los tabúes
homosexuales, ambos personajes a pesar de no tener ningún vínculo amoroso, se
reflejaban intelectualmente libres, discutían sobre arte, cultura, entraban en
eternos debates, produciéndole al protagonista una sensación de enamoramiento
impresionante, y de adicción a estar junto a él, “Al hacerlo, experimentaba una
sensación de libertad: no importaba cuán disparatadas fueran mis ideas o mis
emociones; nada me inhibía de contártelas.” Al ser testimonial, todas las
apreciaciones eran sensoriales, cómo lograba contagiarse de la personalidad
especial de Benjamín quien cautivaba notablemente a la mayoría de los que se
relacionaban con él, tanto hombres como mujeres.
De cierto modo, Benjamín era un
personaje con todas sus letras, intelectual, de mediana edad, de carácter
fuerte, quien mantenía respeto con sus cercanos, daba la impresión que se
liberaba por medio de lo virtual. “Me resulta extraño pensar que la mejor
manera que teníamos de comunicarnos era a través del mail. Cuando estábamos
juntos no era lo mismo” de igual modo, sucedía con el protagonista, quien
disfrutaba de gran manera la compañía virtual de Benjamín. Ahora que ya no se
encontraba con vida, el recuerdo y la frustración se volvía a diario sobre sus
narices.
A pesar que el cuento, gira en
torno a Benjamín, el protagonista, busca a toda costa absorber cada rastro de
Benjamín, esto lo ve reflejado en Bill, quien compartió los últimos meses con él
antes de su muerte; quiso extraer cada segmento, conocerle y conversar sobre
él. Parecía como si buscaba cerrar la herida por medio de los otros, finalmente
al relacionarse con Bill, y hablar libremente de Benjamín, le resultó gratificante,
ya que pudo expresar conscientemente sus sentimientos, y ambos se apoyaron
mutuamente, “al terminar esta carta siento un gran desahogo, como si te hubiera
recuperado definitivamente, como si ya hubiéramos puesto las cosas en orden
luego de tu partida. Y esta es la razón por la que confío en que, durante los
próximos meses de escritura junto al mar, no me voy a sentir solo.” Por lo
tanto, en Amor virtual se expresan
libremente los tabúes homosexuales, y no se hace presente ningún elemento de
rareza, los escenarios son reales, como Chile, Zapallar, New York, Central
Park. Se ambienta en una época actual, por tanto no se hacen presentes los
miedos hacia las sanciones sociales, y el lenguaje utilizado no presenta
ninguna alteración vulgar e informal.
Nathalie Álvarez

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