Álamo se encuentra dentro de un espacio que limita con los márgenes de la sociedad, se encuentra en un precipicio vacilando entre sus dos vidas "No podía creer el enredo en que se había metido. Mantener una muralla infranqueable entre el mundo del banco y el de su intimidad había sido parte de su trabajo a lo largo de esos diez años, quizás la tarea a la que había dedicado mayor energía." (Simonetti, 85) Durante su vida, Claudio había sabido mantener resguardado su secreto al punto que no interfiriera con su trabajo, sin embargo la llegada de Arturo se transforma en un deseo de rebelión a esa seguridad. Una búsqueda de dar fin a la represión de sus emociones que se ha sabido mantener, sin embargo el miedo al rechazo de los que le rodean son las cadenas que lo mantienen temeroso respecto su actuar. Sin Compasión grafica el deseo, miedo y rabia no solo de Claudio, sino también de Arturo, quien se ve envuelto. Se puede hacer una directa relación con el nombre del libro en que se publica, ya que esta vida se considera vulnerable porque la sociedad en la que vive no la incluye libremente, existen condiciones para ser parte de algo. Cuando Álamo es llamado por su jefe, este le indica que es un tema que no puede tolerar, que cuando hubo rumores él siempre lo defendió pero habiendo sabido la verdad debía marcharse. Su vida queda en una pausa momentánea.
Respecto a la identidad del personaje homosexual, dentro de la literatura Latinamericana, se ha mantenido bajo una constante: la figura del maricón. En el libro Producción cultural e identidades homoeróticas, de David William Foster, se menciona que "La figura del maricón es recervada exclusivamente para el penetrado, pero (...) surge la disyuntiva entre la ideología del macho que penetra y el maricón penetrado" (74) Es por ello, que la cultura de América Latina define el homosexualismo de dos maneras: uno donde todo comercio sexual entre individuos del mismo sexo los hace homosexuales o dos aquella disyuntiva donde el que penetra no pierde su adhesión a la masculinidad del sistema establecido, y el penetrado, a quien únicamente se le atribuye una desviación sexual. Claudio si bien se sabe homosexual no es representado de una manera afeminada dentro del relato; si hacemos una rápida comparación entre La Manuela, de El lugar sin límites, con el protagonista de esta historia podemos notar que no se da aquella relación entre aspectos pertenecientes a la cultura queer, ropa, actitudes, tono de voz.
"–¿Te parezco un mojigato? ¡Por favor! Dame un poco de crédito. Me gustan los pitos como a todo el mundo.
–¿Entonces por qué no nos fumamos uno juntos?
–El jueves podemos fumarnos todos los que quieras." (Simonetti, 85) La actitud provocativa y amanerada de la Manuela pareciera perderse en esta nueva figura, ya no de del maricón sino de homosexual reprimido. A partir de esto podemos diferenciar a la loca o marica de un homosexual corriente, que sin embargo se ve golpeado por esta etiqueta que conlleva su orientación sexual:
"Oyó a Bossard decir a sus espaldas:
–¿Se enojó la señorita?
No pudo creer lo que oía. Enfrentó la mirada cínica del joven. (...) Con una calma llena de tensión, Álamos dijo:
–Esa no es manera de hablarme y nadie te ha dado motivo para que me faltes el respeto de ese modo –sus ojos encandecían–. Quiero que te vayas ahora mismo. Te llamaré cuando esté listo tu finiquito.
–Por Dios, al jefe le molestó que lo trataran de mariquita" (91)
La actitud de Bossard, tras lo sucedido con el beso, se vuelve hostil y burlesca, deja al descubierto la homosexualidad se Claudio resultado del temor a sentirse víctima de este. Después de que Álamo es despedido se mantiene en un limbo sin saber qué es lo que debería hacer ahora que su mayor secreto fue revelado, luego de que una cara se mostrara a la otra, hasta que decide enfrentar a Bossard. Se enfrascan en una pelea, se golpean y gritan y es en ese momento en que Claudio finalmente acepta qué y quién es frente a todo. Besa a Arturo al verlo desprevenido, este le grita que está loco a lo que el protagonista responde a mucha honra. No lo había notado, pero la tapa del ataúd donde toda su vida había sido enterrada al fin se encontraba abierta "aunque al mismo tiempo el cajón se había desfondado " (94) La homosexualidad dentro de una sociedad está sujeta a un gran número de emociones y estigmatizaciones, la figura del maricón o el pervertido, pero lo que se permite rescatar de este relato es que los protagonistas no ocultan sus sombras o inseguridades, sus errores o la mediocridad en la que están varados. Insatisfacción es la palabra que resume la doble vida de Claudio Álamo.
Michelle Bertin
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